ANSIEDAD

¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?

 

La ansiedad es una reacción emocional de alerta o de alarma de la que dispone nuestro organismo para prepararnos ante situaciones que hemos percibido como amenazantes o peligrosas. Una propiedad importante de la ansiedad es su carácter anticipatorio. Es decir, la ansiedad tiene la capacidad para poder anticipar dichas amenazas o peligros, otorgándole una gran funcionalidad biológico-adaptativa.

 

La ansiedad es una emoción normal, frecuente y común en el ser humano que no es en sí misma peligrosa. Un grado óptimo de ansiedad nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento, ya que  nos permite movilizar nuestros recursos y hacer frente a las demandas que el entorno genera en nuestro día a día (trabajo, estudio, etc.).

 

La ansiedad puede convertirse en un problema cuando aumenta la:

 

1) FRECUENCIA de las reacciones de ansiedad sin causa aparente para ello y empezamos a estar en tensión la mayor parte del día.

2) INTENSIDAD en dichas reacciones, convirtiéndose en desagradables para la persona.

3) DURACIÓN de las mismas, llegando a aparecer incluso antes de  las señales de peligro o alarma.

 

El objetivo de cualquier abordaje no es hacer desaparecer la ansiedad, sino mantenerla en niveles manejables, tolerables y adaptativos para la persona.

 

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¿CÓMO SE PRODUCE? SÍNTOMAS MÁS FRECUENTES

 

La ansiedad no es un fenómeno unitario. Se manifiesta en múltitud de síntomas que podemos agrupar en tres áreas (como todas las emociones): pensamientos, sensaciones y conductas.

 

1) PENSAMIENTOS:

 

  •  “Tengo un infarto”,
  •  “Tengo una enfermedad”
  •  “Esto es otra cosa”
  •  “No es normal, necesito que me hagan más pruebas”
  •   “Voy a morir”

 

Cuando hablamos de componente cognitivo de la ansiedad, nos referimos al conjunto de pensamientos, preocupaciones, obsesiones, que tiene que  ver con una determinada situación valorada como peligrosa. Este tipo de pensamientos pueden hacer referencia a un estímulo externo o a la propia sintomatología ansiosa.

 

 

2) REACCIONES FISIOLÓGICAS, consecuencia de la activación del sistema nervioso autónomo:

       ♦          Aceleración cardíaca, taquicardias

       ♦         Tensión muscular

       ♦          Sensación de nudo en el estómago, nauseas

       ♦          Sudoración, temblor, sensación de hormigueo en las manos

       ♦          Inestabilidad, temblor, entumecimiento de las piernas

       ♦          Hiperventilación, sensación de asfixia, presión torácica

 

3) CONDUCTAS:

 

  •  Autoexploración (medirnos la frecuencia cardíaca)
  •  Salir corriendo del lugar en el que experimentamos ansiedad
  •  Evitar lugares concurridos, espacios cerrados, etc

 

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¿Qué hago cuando experimento ansiedad?

 

Como hemos mencionado anteriormente, la experiencia subjetiva que acompaña a la ansiedad suele ser desagradable por lo que en una primera instancia lo primero que suelen pensar algunas personas es que “es peligrosa“.

En ocasiones, dichas personas tienden a recurrir a una especie de “atajos” en el manejo de la ansiedad, generando un incremento de ésta a largo plazo. 

 

Por ejemplo, algunas personas tienden a comer, beber o fumar en exceso para atenuar esa sensación de malestar. A corto plazo parece que este tipo de estrategias ofrece “beneficios”, pero la problemática no sólo no se reduce sino que se incrementa a lo largo del tiempo, ya que tanto el alcohol como el tabaco incrementa la tendencia a experimentar ansiedad. El mecanismo que subyace a estas formas de afrontamiento de la ansiedad es la evitación. 

 

A su vez la sensación de ansiedad queda relacionada en muchas ocasiones con situaciones externas: lugares, reuniones con otras personas, determinadas actividades (por ejemplo físicas)… tendiendo a evitarlas también, con la consiguiente limitación que ésta supone cuando se genera ante peligros irreales. 

 

Esta evitación es problemática en el momento que no nos deje “escuchar” a nuestra ansiedad. Si la persona por el contrario acepta dicha emoción, este malestar vendrá y se irá por sí solo. La ansiedad, el malestar son emociones inicialmente adaptativas, son útiles y su principal función es “animarnos” a introducir cambios en nuestras vidas (por ejemplo nos puede dar un toque para que frenemos un poquito nuestro ritmo diario o para movilizarnos a cambiar de aires).  

 

Estas tres formas, que tiene la ansiedad de manifestarse (pensamientos, reacciones fisiológicas y conductas), se retroalimentan entre sí. Por ejemplo, ante un determinado acontecimiento o situación (hablar en público, por ejemplo), generamos una serie de pensamientos para poder interpretarla y darle un significado (pensamos, “están notando que estoy nervios@ porque me pongo rojo”), en función de dicha interpretación se pondrá en marcha una serie de reacciones a nivel fisiológico que nos permitirá dar una respuesta (empiezo a tartamudear, noto sudoración y abandono la sala). 

 

 

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¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

 

El diagnóstico de un trastorno de ansiedad es el resultado de un proceso de evaluación llevado a cabo por un especialista del campo de la Salud Mental (Psicólogo Clínico y/o Psiquiatra).

Hablamos de trastorno de ansiedad cuando hay una presencia predominante de síntomas de ansiedad, siendo estos irracionales y excesivamente intensos persistentes y perturbadores para la persona. Aunque la ansiedad pueda formar parte en otro tipo de psicopatologías, sólo en los trastornos de ansiedad el cuadro predominante son las reacciones de ansiedad anteriormente escritas.

 

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Los trastornos de ansiedad pueden manifestarse de diferentes formas. Encontramos una variedad de cuadros clínicos: fobia específica, fobia social, trastorno de ansiedad generalizado, trastorno de pánico, agorafobia, trastorno obsesivo compulsivo y trastorno de estrés postraumático.

El diagnóstico más común dentro de los trastornos de ansiedad es la crisis de pánico. Ésta se define de la siguiente manera en las clasificaciones de los trastornos mentales:

Las crisis de pánico (ataques de panico o crisis de angustia) son episodios de ansiedad aguda, con miedo o malestar intensos, acompañados de alguno de los siguientes síntomas, que suelen aparecer bruscamente y alcanzar su máxima expresión en los primeros 10 minutos:

 

1.    Palpitaciones

2.    Elevación de la frecuencia cardíaca

3.    Sudoración

4.    Temblores

5.    Sacudidas

6.    Sensación de ahogo o falta de aliento

7.    Sensación de atragantamiento

8.    Opresión o malestar en el pecho

9.    Nauseas o molestias abdominales

10. Mareo o sensación de desmayo

11. Inestabilidad

12. Hormigueo

13. Sensación de entumecimiento

14. Escalofríos o sofocaciones

15. Percibir las cosas o percibirse a si mismo de forma extraña

16. Miedo a morir, volverse loco o perder el control

 

Hablamos de trastorno de pánico cuando aparecen crisis repetidas, algunas de las cuales son inesperadas. Al menos una de ellas, ha seguido durante un mes (o más) de alguno de los siguientes síntomas:

  •  inquietud persistente por la posibilidad de tener más crisis
  •  preocupación por sus consecuencias (sufrir un infarto, volverse loco, etc)
  •  cambio significativo en el comportamiento relacionado con la crisis

 

En algunas ocasiones, el trastorno de pánico se complica con la agorafobia. Ésta consiste en la aparición de ansiedad al encontrarse en lugares o situaciones donde escapar puede resultar difícil o embarazoso o donde, en el caso de tener una crisis, puede no disponer de ayuda. Situaciones frecuentes donde suelen aparecer temores agorafóbicos son estar solo fuera de casa, viajar en autobús, tren, avión, ir al cine, etc 

 

 

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¿CÓMO SE TRATA?

 

El tratamiento de un trastorno de ansiedad siempre es INDIVIDUALIZADO. Dependiendo del tipo de trastorno, de las características de cada persona, el especialista te propondrá el que mejor se adecúe a tus características.

La ansiedad, como hemos dicho anteriormente, es una compañera de viaje la cuál esta presente a lo largo de muchos momentos de nuestra vida. Con ciertas estrategias y recursos podemos hacerle frente por nuestra cuenta, pero cuando hablamos de ansiedad patológica, es necesaria la intervención profesional, siendo el tratamiento farmacológico y el tratamiento psicológico las principales vías de intervención.

Concretamente terapia cognitivo-conductual, dentro del tratamiento psicológico, ha demostrado su eficacia en una amplia variedad de los cuadros clínicos expuestos anteriormente. La investigación considera que ha demostrado ser el tratamiento de elección tanto para el trastorno de ansiedad generalizado (TAG) como para el trastorno de pánico (TP), o trastorno de angustia (TA) (Hofmann & Smits, 2008; McIntosh et al., 2004; Otto, Smits, & Reese, 2004; Stanley & Beck, 2000; Task Force on Promotion and Dissemination of Psychological Procedures, 1993; Yates, 2005).

Las posibilidades de abordaje farmacológico son extensas y complejas, siendo el médico psiquiatra el responsable de prescribir dicho tratamiento.

 

El abordaje interdisciplinar entre los distintos profesionales que trabajan en las Unidades de Salud Mental (Psiquiatra, Psicólogo Clínico, Enfermera, Trabajador Social y Terapia Ocupacional), el trabajo en equipo, así como la posibilidad de terapia grupal en algunos casos, enriquecen enormemente las posibilidades de tratamiento de los trastornos de ansiedad en los dispositivos públicos.      

 

ALGUNOS CONSEJOS

 

Cuando la ansiedad sea una fuente de malestar, sufrimiento e incapacitación para la persona que la sufre, es recomendable en primer lugar comentarlo con tu médico de atención primaria para que inicie el estudio correspondiente.

¡Permítete tener ansiedad!

Vivimos en una sociedad cada vez más acelerada, en la que “parar” muchas veces no está permitido y en la que hay que superarse cada vez más y más, por lo que el malestar solo es un obstáculo, algo que hay que eliminar lo más rápido posible, sin pararnos a escuchar lo qué nos está comunicando. Por ello, tenemos que tener claro que el objetivo no es CONTROLAR la ansiedad, no podemos, sino intentar RELACIONARNOS mejor con ella.

Modificar pensamientos catastrofistas

Uno de los principales focos de la terapia cognitivo-conductual en trastornos de ansiedad se centra en la identificación y modificación de pensamientos catastrofistas, los cuales están alimentando, muchas veces sin darnos cuenta, nuestra ansiedad.

Regular mi nivel de activación

La investigación demuestra que el entrenamiento en relajación es una estrategia eficaz para manejarme con la sintomatología física propia de la ansiedad (aceleración cardíaca, hiperventilación, temblor en extremidades, mareos…). Existe una amplia variedad de estrategias relajación y meditación: relajación muscular progresiva,  entrenamiento en respiración diafragmática, entrenamiento en mindfulness…

 

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Exponerme vs Evitar

Una de las formas de comenzar a plantar a cara al círculo vicios de la ansiedad es mediante la exposición a nuestros miedos. Obviamente esto de primeras nos asusta un poco, pero, ¡tranquilidad!, no hay que hacerlo de golpe. Se trata de enfrentarse poco a poco. Para ello, puedes construir una jerarquía. Cuando seas capaz de enfrentarte a esa situación con relativa tranquilidad, pasa a la situación siguiente y, así, sucesivamente. Nunca tendrás que exponerte a lo que no quieras y no te consideres capaz de hacer.

 

¡Cuídate!

 

Las rutinas desordenadas nos acaban pasando factura. Es muy importante cuidar nuestra alimentación y regular nuestro sueño. Un buen cuidado de nuestras necesidades básica es la base para un funcionamiento saludable en nuestro día a día.

Por otro lado no olvides reservar parte de tu tiempo para hacer lo que más te guste,  disfruta de tu ocio y  de tus relaciones sociales todo lo que puedas.

 

¡Organízate!

 

Establece objetivos y clasifícalos por orden de prioridad. Aprende a decir NO y a delegar tareas en los demás, la sobrecarga de tareas no nos ayuda. Contempla posibles imprevistos e interrupciones y, por supuesto, no olvides destinar distintos momentos del día para descansar.

 

Para más información…

 

Natinal Institutte of Mental Health:

https://www.nimh.nih.gov/health/publications/espanol/anxiety-disorders-listing.shtml

 

Guía de Autoayuda para la Depresión y los Trastornos de Ansiedad. Servicio Andaluz de Salud:

http://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/principal/documentosacc.asp?pagina=gr_smental_23_12_gauto_2

 

Sociedad Española para el estudio de la Ansiedad y el Estrés

http://www.ansiedadyestres.org/

 

 

Algunos libros útiles son:

Dominar las crisis de ansiedad. Una Guía para pacientes. (2014).Pedro Moreno. DDB. Serendipity.

 

 

AUTORES

Angela Gómez*, Cecilia Suárez*, José L Santos**

* PIR Hospital Virgen de la Salud/Complejo Hospitalario de Toledo

** Psicólogo Clínico, Unidad de Salud Mental CEDT Ocaña/Complejo Hospitalario de Todelo