Presentación

Diabetes Tipo 2

 

La diabetes es una enfermedad crónica que se caracteriza por el aumento de la glucosa (azúcar) en sangre (glucemia).

La glucosa es la energía que nuestro cuerpo necesita para funcionar. La obtenemos de los alimentos a través de la digestión, un proceso por el que la glucosa pasa a la sangre y se almacena en el hígado para ser utilizada cuando la necesitemos. Para que las células de nuestro cuerpo puedan utilizar la glucosa es imprescindible la insulina, una hormona que fabrica el páncreas. La insulina es como la llave que abre la puerta de las células.

Algunas personas tienen dificultad para producir o utilizar correctamente la insulina y por lo tanto se produce una acumulación de la glucosa en la sangre dando lugar a la diabetes.

La diabetes se caracterizada por una elevación inapropiada de la glucosa en sangre que da lugar a complicaciones crónicas por el daño que se producen en los vasos sanguíneos y nervios. Además las personas con diabetes pueden sufrir complicaciones agudas derivadas de su enfermedad y del tratamiento (hipoglucemias, cetosis…).

En concreto la diabetes tipo 2 suele diagnosticarse en edades avanzadas (a partir de los 40 años) y es debido a una resistencia a la insulina.

El tratamiento de la diabetes tipo 2 se basa en tres pilares fundamentales: seguimiento de un plan de alimentación equilibrado, práctica de ejercicio físico regular y tratamiento farmacológico personalizado.